Lactancia materna, la alimentación más recomendable para el recién nacido

Todos los expertos están de acuerdo que la mejor alimentación que se puede ofrecer a un recién nacido es la lactancia materna. Antes de que exista la subida de la leche se produce el llamado calostro, desde el mismo momento del parto. Es una leche más amarillenta, más rica en inmunoglobulinas, proteínas y calorías, pero menos cantidad que la propia leche. Esto es debido a que el estómago del bebé es muy pequeño (como una canica) y precisa poco volumen para saciarse, pero también es verdad que necesitará volver a comer enseguida, de ahí que haya que ofrecerles muy frecuentemente.

La composición de la leche cambia durante la toma. En la primera parte de la toma, la leche contiene más agua y azúcar, así satisface la sed del bebé. Después, aumenta gradualmente, su contenido en grasa, aportando más calorías.

Uno de los problemas principales que queremos evitar por todos los medios durante la lactancia, es la mastitis (inflamación- infección de los conductos galactóforos y de la mama). Por eso, es recomendable extraer la leche: inicialmente por medio de la succión del bebé, y si no quiere más, con el sacaleches.

Una duda muy frecuente que preocupa a las madres es si ¿será suficiente con mi leche?, ¿Le estará alimentando bien? Pues claro que sí; pero hay situaciones especiales en las que los pediatras tenemos que recomendar suplementos o hacer una lactancia mixta. Estos casos suelen ser recién nacidos con peso muy elevado o muy bajo, hijos de madres diabéticas o problemas con el autocontrol de la glucemia.

Es importante que las madres se vayan de alta al domicilio tras el parto, con una técnica de amamantamiento apropiada, independientemente del tiempo que necesite cada bebé en cada toma; por eso, el ingreso mínimo de dos días tras el parto es tan importante no sólo para que se recupere la mamá, sino también para que los profesionales comprueben las tomas y se puedan corregir posibles errores.

Os dejamos el decálogo de lactancia materna de la OMS

1-La leche materna es por sí sola el mejor alimento y la mejor bebida que puede darse a un bebé menor de seis meses de edad. Este no precisará ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua, durante este periodo.

2-Los recién nacidos deben estar cerca de sus madres y conviene iniciar la lactancia materna dentro de una hora después del parto.

3 La producción de leche aumenta con la frecuencia del amamantamiento. Casi todas las madres pueden amamantara sus bebés.

4 La lactancia materna contribuye a proteger a los bebés y niños pequeños contra algunas enfermedades peligrosas. También ayuda a crear un vínculo especial entre la madre y el hijo.

5 La alimentación con biberón puede causar enfermedades graves o la muerte. Si una mujer no puede amamantar a su hijo, el lactante debe recibir leche materna o un sucedáneo de la leche materna en una taza limpia.

6 A partir de los seis meses de edad, aproximadamente, el niño debe empezar a recibir una variedad de alimentos complementarios, pero la lactancia materna debe continuar hasta bien entrado el segundo año de vida y prolongarse si es posible.

7 Una mujer que trabaje fuera del hogar puede seguir amamantando a su hijo si lo hace con la mayor frecuencia posible cuando está con el lactante.

8 La lactancia ofrece a la madre una protección del 98% frente al embarazo durante los seis meses siguientes al parto, a condición de que la madre no haya empezado a menstruar de nuevo, de que el bebé mame a menudo tanto de día como durante la noche, y de que el bebé no reciba regularmente otros alimentos y bebidas, o un chupete.

9 Existe un riesgo de que las mujeres conviviendo con el VIH puedan pasar el virus a su infante a través de la leche materna, especialmente cuando la lactancia no es exclusiva. Estas mujeres deben ser aconsejadas por profesionales de salud capacitados sobre los beneficios y riesgos de todas las opciones de alimentación infantil y deben ser apoyadas en su escogencia.

10 Todas las mujeres tienen el derecho a vivir en un ambiente que proteja, promueva y apoye la lactancia materna, incluyendo su derecho a estar protegidas de las presiones comerciales para que alimenten artificialmente a sus bebés. El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna busca ofrecer la protección necesaria al prohibir la promoción de todos los sustitutos de la leche materna, biberones y tetinas.

Dra. Leticia Ruiz

Servicio de Neonatologia

Hospital Nuestra Señora del Rosario

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