Coincidiendo con el VI Domingo de Pascua, este 10 de mayo se celebra la Pascua del Enfermo, con la que se pone fin a la Campaña del Enfermo, que se inició el 11 de febrero con la Jornada Mundial del Enfermo. La capilla del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario acoge a las 11 horas de ese día una misa en la que se recordará la compasión del buen samaritano y la necesidad de acompañar al que sufre la enfermedad.`

Al centrarse en la figura evangélica del samaritano que manifiesta su amor al cuidar al hombre herido que ha caído en manos de los ladrones, lo que se quiere subrayar es el amor al prójimo: el amor necesita gestos concretos de cercanía, con los que se asume el sufrimiento ajeno, sobre todo el de aquellas personas que viven en situación de enfermedad,  a menudo en un contexto de fragilidad debido a la pobreza, al aislamiento y a la soledad.

Al igual que el buen samaritano que se detiene y se inclina ante el herido en el camino,  la comunidad cristiana está llamada a detenerse ante quien sufre, y a dar testimonio  evangélico de cercanía y servicio hacia los enfermos y los más vulnerables.

Será también un momento para recibir la bendición impartida por el Papa León XIV: “Imparto de corazón mi bendición apostólica a todos los enfermos, a sus familiares y a quienes los cuidan, a los trabajadores del ámbito sanitario, a los agentes de pastoral de la salud y muy especialmente a quienes participan en esta Jornada Mundial del Enfermo”.

Si tienes ocasión, acompáñanos en esta Pascua del Enfermo.