Para las Hermanas de la Caridad de Santa Ana y para quienes formamos la gran familia del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario, celebrar la festividad de los cofundadores de la Congregación es siempre un motivo de gran alegría. Pero también lo es hacerlo con el día de los patronos de las Hermanas, San Joaquín y Santa Ana. Se trata de una fecha muy especial que, además, siempre comparten las religiosas con los pacientes, familiares y acompañantes y el personal del centro sanitario.
En 2026, como ya ocurriera el pasado año, la celebración de la Eucaristía se adelanta al jueves 23 de julio, a las 11 horas, en la capilla del Hospital. Las Hermanas de la Caridad de Santa Ana y la dirección del centro invitan a todos los interesados a participar de una misa de recuerdo y agradecimiento hacia los abuelos de Jesús para que sigan orientando la vereda hacia la humanización, la hospitalidad, el respeto y el cariño que a diario las Hermanas y los profesionales sanitarios profesan y entregan a todos los enfermos que ingresan, a quienes consagran con devoción su trabajo cotidiano.
San Joaquín y Santa Ana son un presente para la Iglesia Católica, pero también deben ser una fuente de reflexión e inspiración para una mirada renovada sobre la vocación de la vejez y una gran inyección de sabiduría para toda la sociedad. Con demasiada frecuencia nos olvidamos de nuestros mayores con la excusa de que estamos muy ocupados, muy atareados, muy distraídos. Detengámonos unos instantes, miremos a nuestro alrededor y constatemos el sufrimiento ajeno.
Los padres de María son un ejemplo en el que se miran las Hermanas de la Caridad de Santa Anna, ya que ellos dos vivieron la Caridad hacia los que padecían, como la propia Congregación, que ha hecho de esa Caridad la razón de su existencia, de su misión apostólica y el fin al que tienden las Hermanas en cada acción que acometen en todo el mundo, en cada una de las cientos de misiones que tienen repartidas por los cinco continentes.
