Cuando a un paciente se le indica una biopsia de próstata, es normal que surja en él la preocupación. Durante años, la técnica más habitual —la vía transrectal— conllevaba un riesgo de infección nada desdeñable, ya que la aguja debía atravesar la pared del recto para llegar a la próstata.

Hoy existe una alternativa que en el Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario incorporamos en nuestra práctica clínica: la biopsia transperineal por fusión. En lugar de acceder a través del recto, la aguja entra por la piel del periné —la zona entre el escroto y el ano—, evitando así el contacto con la flora bacteriana intestinal.

“Antes del procedimiento se realiza una resonancia magnética que identifica con precisión la zona sospechosa, y esa imagen se fusiona con la ecografía en tiempo real durante la biopsia, guiando la aguja exactamente hacia la lesión diana sin dejar de biopsiar el resto de la glándula cuando es necesario”, detalla el Dr. Leopoldo Cogorno, urólogo de la Unidad de Urología del Dr. Castillón.

Diferentes ventajas

Esto hace que sea una técnica con varias ventajas relevantes para el paciente. El riesgo de infección y sepsis es prácticamente nulo, al no atravesar la pared rectal —la principal causa de complicaciones graves en la biopsia transrectal clásica—. La vía transperineal permite, además, un mejor acceso a determinadas lesiones, especialmente aquellas situadas en la zona anterior de la próstata, que resultan más difíciles de alcanzar con precisión por vía transrectal.

“El procedimiento se realiza en quirófano bajo anestesia general, lo que permite trabajar con la máxima precisión y seguridad, y es una técnica de pronta recuperación, que en la mayoría de los casos permite al paciente volver a su actividad normal en poco tiempo”, continúa el Dr. Cogorno Wasylkowski, quien cuenta con más de 15 años de experiencia realizando biopsias de próstata por vía transperineal, hoy combinada con tecnología de fusión de imágenes para ofrecer a los pacientes el abordaje más seguro y preciso disponible.

“Más allá de la tecnología, el objetivo siempre es el mismo: ofrecer al paciente una atención segura, precisa y humana en un momento especialmente delicado. Si tienes un PSA elevado, antecedentes familiares de cáncer de próstata, o tu urólogo te ha indicado una biopsia, no dudes en consultarnos tus dudas”, concluye el especialista.