El estreñimiento es un trastorno de la función intestinal. Resulta difícil de definir con exactitud, dado el amplio abanico de hábitos defecatorios que se consideran normales. De manera simplificada sería la realización de menos de tres deposiciones espontáneas o completas a la semana. La definición también incluye la necesidad de hacer un esfuerzo de evacuación excesivo y tener la sensación de evacuación incompleta.

En su número de febrero, el periódico DSalamanca publica un artículo del Dr. Jaime Zorrilla Ortúzar, del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo y responsable de la Unidad de Coloproctología del Hospital Nuestra Señora del Rosario, sobre este problema tan habitual y frecuente, pero sobre el que quienes lo padecen apenas hablan.

Sobre las causas que lo motivan, los síntomas que presenta, su diagnóstico y su tratamiento, cuenta el especialista:

Causas

Sus causas son múltiples y antes de etiquetar el problema como funcional habría que descartar otros posibles desencadenantes. Las enfermedades endocrino-metabólicas como la diabetes y el hipotiroidismo pueden desencadenar este trastorno. Otra causa frecuente de estreñimiento es la administración de determinados fármacos que pueden enlentecer la función intestinal. Si es de reciente aparición y, sobre todo, si se acompaña de otros síntomas, como la pérdida de peso o la presencia de sangre o moco en las heces, no debe demorarse la visita al especialista para descartar la presencia de una neoplasia colorrectal.

En nuestra sociedad la causa más común de estreñimiento son los malos hábitos dietéticos, unidos a una vida sedentaria.

Síntomas

Los síntomas fundamentales del estreñimiento son el dolor y la distensión abdominal. De forma secundaria puede desencadenar otros problemas, como la diverticulosis de colon, la enfermedad hemorroidal o la fisura de ano.

Diagnóstico y tratamiento

Un estudio exhaustivo del historial clínico del paciente y de la medicación que toma es de vital importancia para descartar posibles desencadenantes. Ante determinados síntomas y franjas de edad también resulta fundamental el estudio endoscópico del colon (colonoscopia) para alejar la posibilidad de neoplasias.

Una vez descartadas las posibles causas de estreñimiento, y asumido el problema como funcional, es el momento de valorar qué hábitos podemos modificar para mejorar la función intestinal. Una dieta rica en fibra, con una ingesta adecuada de agua, es fundamental a la hora de mejorar el estreñimiento. Comer despacio, masticando bien los alimentos, favorece el movimiento intestinal. También es importante recordar que, aunque nuestro tubo digestivo posee un movimiento propio (peristaltismo), tener una vida activa y caminar al menos 30 minutos al día estimula nuestros intestinos.

Un cambio en nuestros hábitos puede no ser suficientes y algunos pacientes necesitarán de medicación. Teniendo en cuenta los síntomas, su especialista le aconsejará sobre la mejor opción.